TL;DR
- El brócoli recibió puntuación perfecta de 100 por los CDC entre 41 alimentos evaluados
- El tomate lidera las frutas con apenas 20.37 puntos, una diferencia abismal
- Una taza de brócoli tiene solo 4 calorías pero aporta 106% de vitamina K diaria
- Los especialistas recomiendan comer brócoli 3-4 veces por semana, no diario
El brócoli se lleva el premio gordo, el tomate apenas la mención honorífica
No mames, esto sí es curioso: los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos evaluaron 41 frutas y verduras y le dieron al brócoli una puntuación perfecta de 100. Cien puntos, como si fuera el examen que todos soñamos pasar sin estudiar. Pero aquí viene lo bueno: el tomate, que según los CDC es botánicamente una fruta (aunque en la cocina lo tratemos como verdura), apenas sacó 20.37 puntos. ¿20.37? Parece la calificación del alumno que se presentó al examen sin haber abierto el libro.
Según Infobae, la metodología de los CDC mide la densidad de nutrientes por porción, considerando vitaminas, minerales y antioxidantes. O sea, no es que el tomate sea malo, es que el brócoli está en otra liga. La diferencia es tan abismal que uno se pregunta si no habrán usado dos escalas distintas: una para verduras y otra para frutas, o si simplemente el brócoli es el estudiante aplicado que hace tarea extra.
¿Qué tiene el brócoli que lo hace tan especial?
Aquí es donde los números hablan por sí solos. Una taza de brócoli tiene apenas 4 calorías. Sí, leíste bien: 4 calorías. Menos que un suspiro. Pero esa misma taza te da el 106% de la vitamina K que necesitas al día, el 17% de la vitamina C y el 6% de la vitamina A. El dietista Scott Keatley, citado en Women’s Health, explica que estos nutrientes protegen el sistema inmunitario, fortalecen los huesos y ayudan a la coagulación sanguínea.
Pero no es solo eso. El brócoli viene cargado de fitoquímicos y antioxidantes que protegen la salud ocular y reducen el daño celular. Además, tiene fibra que ayuda al tránsito intestinal y folato que favorece la reparación del ADN. Los glucosinolatos, unos compuestos que contiene, incluso podrían ayudar a prevenir enfermedades crónicas. O sea, el brócoli no solo es nutritivo, es como un seguro de salud comestible.
El tomate: el eterno confundido
Aquí hay que hacer una aclaración importante porque el usuario preguntó específicamente por la fruta más saludable. Según los CDC, el tomate es botánicamente una fruta, aunque culinariamente lo tratemos como verdura. Y en esa categoría de frutas, el tomate es el que sacó mejor calificación… con sus míseros 20.37 puntos.
La pregunta obligada es: ¿por qué tanta diferencia? ¿Realmente el brócoli es 5 veces más saludable que el tomate? O quizás la metodología tiene sus bemoles. Los CDC evalúan densidad de nutrientes por porción, y el brócoli es básicamente puro nutriente con casi cero calorías. El tomate, aunque tiene licopeno (un antioxidante potente) y vitamina C, quizás no concentra tanto en relación a su peso.
Pero cuidado, esto no significa que el tomate sea malo. Solo significa que, en esta evaluación específica, el brócoli arrasó. Como cuando en la escuela había un alumno que sacaba 10 en todo y los demás nos conformábamos con pasar.
La recomendación que nadie esperaba
Aquí viene lo interesante: aunque el título del artículo de Infobae habla de «consumirla a diario», Keatley recomienda comer brócoli una taza durante tres o cuatro días a la semana. No diario. ¿Por qué? Porque hasta lo bueno en exceso puede ser contraproducente, y porque es importante variar con otras verduras como acelga o espinaca.
El especialista sugiere alternar para obtener una mayor diversidad de micronutrientes. Porque aunque el brócoli sea el campeón, no tiene todos los nutrientes que necesitamos. Es como tener al mejor jugador del equipo: ayuda mucho, pero no puede ganar solo.
En cuanto a cómo prepararlo, Keatley recomienda al vapor o salteado para conservar la mayor parte de sus nutrientes. También se puede añadir a ensaladas, sopas o sándwiches. La clave es no cocinarlo hasta que quede hecho papilla, porque ahí sí pierde sus superpoderes.
¿Y ahora qué hacemos con esta información?
Primero, no corras a comprar brócoli para comerlo en cada comida. Segundo, recuerda que una alimentación saludable es variada. El brócoli es excelente, pero no es mágico. Tercero, si no te gusta el brócoli, hay otras opciones. El hecho de que sea el número uno no significa que las demás verduras sean basura.
Lo más valioso de este estudio de los CDC no es tanto decir «come brócoli», sino recordarnos la importancia de incluir verduras de hoja y crucíferas en nuestra dieta. Y ojo, porque aunque el tomate salió con baja calificación en esta evaluación específica, sigue siendo una excelente fuente de antioxidantes.
Al final, lo que queda claro es que necesitamos comer más vegetales en general. Si el brócoli es el que tiene mejor puntuación, pues inclúyelo en tu rotación. Pero no te obsesiones con los números: 100 puntos suena impresionante, pero lo que realmente importa es tener una dieta balanceada. Y si de paso reduces la comida chatarra, ya ganaste más puntos que el brócoli.


