5.3 C
San Luis Potosí
domingo, enero 11, 2026

Ovidio Guzmán juega al gato y al ratón con la justicia gringa

El hijo del Chapo gana tiempo mientras la corte aplaza por quinto mes su sentencia definitiva

Destacadas

Entre Líneas
Entre Líneashttps://entrelineas.news
Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

TL;DR

  • La audiencia se aplaza hasta julio 2026, cinco meses más de espera
  • Guzmán ya se declaró culpable pero negocia reducción de cadena perpetua
  • Admite secuestro y asesinato de tres hombres, y toneladas de droga a EU
  • Es el primer Guzmán que pacta formalmente con el gobierno estadounidense

El juego de aplazamientos que ya huele a estrategia

Ovidio Guzmán López, el heredero del imperio del Chapo, sigue ganando tiempo en Estados Unidos como si fuera un juego de ajedrez judicial. Según El País, la audiencia intermedia programada para este viernes en Chicago se aplazó hasta el 10 de julio de 2026. Cinco meses más de espera, cinco meses más de incertidumbre, cinco meses más de negociaciones entre bastidores.

Lo curioso es que esto ya no es una casualidad del sistema judicial gringo. Es un patrón. Desde que se declaró culpable en julio de 2025, el caso avanza «a un ritmo marcado por aplazamientos y negociaciones», según documenta el medio español. Y uno se pregunta: ¿quién está realmente controlando el reloj aquí?

La confesión que nadie creía que llegaría

El Ratón, como le dicen en el Cartel de Sinaloa, hizo historia el año pasado al convertirse en el primer miembro de la familia Guzmán en pactar formalmente con el gobierno estadounidense. Pero esa confesión no fue cualquier cosa. La jueza Sharon Johnson Coleman le preguntó hasta cuatro veces si estaba consciente de lo que admitía, incluso cuestionó si la medicación por depresión afectaba su decisión.

Imagínense la escena: un capo que coordinó el transporte de «cientos o miles de kilogramos» de cocaína, heroína y fentanilo, que usó vagones de tren, túneles y aviones para cruzar la frontera, que reconoce el secuestro y asesinato de tres hombres… y la corte tiene que asegurarse cuatro veces de que entiende lo que está haciendo. No mames.

Lo que realmente está en juego: la cooperación «sustancial»

Aquí está el meollo del asunto. Ovidio firmó un acuerdo que abre la puerta a reducir su condena si su cooperación es considerada «sustancial». La cadena perpetua está sobre la mesa, pero puede escurrirse si da los nombres correctos, los detalles precisos, los testimonios que la Fiscalía necesita.

Mientras tanto, admite todo: que transportó dinero «a granel» pero también usó criptomonedas, que perpetró «actos de violencia contra funcionarios, civiles y narcotraficantes rivales», que él y sus hermanos tomaron el liderazgo del cártel tras la última detención de su padre. Es como si estuviera vaciando el archivo completo, pero dosificado, negociando cada página.

El timing que nadie menciona pero todos ven

¿Por qué julio 2026? ¿Qué pasa entre enero y julio que necesita cinco meses más? El País reporta que en esa audiencia reprogramada, la corte deberá definir la fecha de sentencia definitiva. Pero si ya se declaró culpable, si ya admitió los crímenes, ¿qué más hay que definir?

La respuesta está en lo que no se dice: la evaluación de «el valor de la información y los testimonios que pueda aportar». Ovidio no está solo en este juego. Sus hermanos Joaquín, Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán están en la mira, y cada aplazamiento es tiempo para que la Fiscalía decida cuánto vale lo que sabe el Ratón contra lo que podría conseguir si aprieta más.

La ironía final: el sistema que juzga al sistema

Hay algo profundamente irónico en todo esto. Ovidio Guzmán renunció a su derecho a un juicio, a su presunción de inocencia, y abrió «una cascada de consecuencias a uno y a otro lado de la frontera», según El País. Pero mientras tanto, el sistema judicial estadounidense opera con una lentitud que beneficia… ¿a quién exactamente?

El heredero del narco que doblegó por años al Ejército mexicano ahora juega con las reglas del sistema que pretende castigarlo. Y cada aplazamiento no es solo un retraso en el calendario, es un mensaje: incluso desde la cárcel, incluso declarándose culpable, el poder se negocia, se dosifica, se administra. La pregunta incómoda es: ¿quién está realmente sentado en el banquillo de los acusados aquí?


Fuentes consultadas:

Autor

  • Entre Líneas

    Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

- Publicidad -spot_img

Más noticias

- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias