TL;DR
- Zohran Mamdani, socialista ugandés, ganó la alcaldía de Nueva York con un paseo viral de 26 km por Broadway
- Su recorrido expone las capas de desigualdad: desde repartidores indocumentados hasta torres Trump
- Broadway funciona como bisturí que corta Manhattan para mostrar sus contradicciones más crudas
- La ciudad del 11-S tendrá su primer alcalde musulmán en medio de deportaciones masivas del ICE
El paseo que nadie esperaba pero todos necesitaban
Zohran Mamdani no hizo campaña tradicional. No se la pasó en mítines aburridos ni en cenas con donantes millonarios. El viernes anterior a ganar las primarias demócratas a la alcaldía de Nueva York, el tipo se echó a caminar. 26 kilómetros desde el norte de Manhattan hasta el extremo sur, por Broadway, la calle que los lenapes usaban como ruta comercial siglos antes de que existieran las apps de fitness. Según Elpais, el video se hizo viral y pavimentó el ascenso meteórico de este político nacido en Uganda, miembro del Partido Socialista Democrático de América. Mamdani no solo probó su talento para el teatro político, sino que demostró algo más radical: que estaba dispuesto a escuchar a los neoyorquinos. Los de verdad, no los de los cócteles en lofts de Soho.
Broadway: el bisturí que corta Manhattan en capas
Nik Cohn describió Broadway como «el corazón del mundo», y no exageraba. Esta calle funciona como un cuchillo que corta Manhattan de oeste a este, dejando al descubierto los estratos geológicos de la desigualdad. El recorrido de Mamdani -y el que replicó Elpais en diciembre bajo cero- muestra una ciudad partida en pedazos. Empieza en Washington Heights con su bullicio en español, donde un concesionario de coches con visión de futuro ofrece también servicios funerarios. Porque en Nueva York, la movilidad social y la muerte son negocios complementarios.
Luego viene Harlem con su latido negro, el Upper West Side donde repartidores indocumentados de Amazon esperan instrucciones cerca del apartamento de los padres de Mamdani. La ironía duele: el hijo de una cineasta india y un académico ugandés se convierte en alcalde mientras trabajadores sin papeles reparten paquetes a sus vecinos. Y después, el pandemonium de Times Square, ese apocalipsis de imágenes publicitarias que te gritan «consume» mientras pasas junto a gente que no tiene para el metro.
La ciudad de las contradicciones sangrantes
El paseo por Broadway es un catálogo de absurdos neoyorquinos. Pasas frente al hotel de Donald Trump en Central Park, ese monumento al capitalismo desenfrenado, y luego por el número 26 de Federal Plaza. Este último lugar, que antes cumplía sueños de ciudadanía, ahora es escenario de pesadilla: inmigrantes que acuden a cumplir con la ley y son detenidos y desaparecidos por el ICE. El plan de deportaciones masivas del gobierno funciona a todo vapor mientras Nueva York elige a su primer alcalde musulmán. La contradicción no podría ser más cruda.
Elpais documenta algo revelador: «Perdimos la cuenta de las sucursales bancarias —muchas, casi una en cada esquina, como un recordatorio de quién manda aquí—». Ahí está la clave. En una ciudad donde las pizzerías ya no venden porciones por un dólar por la inflación, los bancos se multiplican como hongos después de la lluvia. Las franquicias expulsan negocios con carácter, Wall Street se llena de estudiantes extranjeros que tiran sin límite de la tarjeta de crédito de sus padres ricos, y lo que queda del Bajo Manhattan después del 11-S ahora lo arrasan marcas y hoteles de lujo.
Mamdani: el socialista en la ciudad del capital
El 1 de enero, Zohran Mamdani tomará posesión como el primer alcalde musulmán de la ciudad del 11-S. El simbolismo es brutal. Un socialista, hijo de inmigrantes, gobernará la capital financiera del mundo en medio de deportaciones masivas. Su paseo por Broadway no fue solo un truco de campaña: fue un diagnóstico en movimiento. Mostró una ciudad donde el sueño americano se convirtió en pesadilla para muchos, donde la riqueza y la pobreza coexisten sin tocarse, separadas por unas cuadras y un abismo de oportunidades.
La pregunta incómoda es: ¿qué puede hacer un alcalde socialista en una ciudad donde los bancos mandan? Mamdani caminó 26 km escuchando a la gente, pero gobernar requiere más que oídos atentos. Requiere enfrentarse a un sistema donde, como señala Elpais, cada esquina tiene un banco recordándote quién tiene el poder real. El tipo que hizo un video viral caminando por Broadway ahora tendrá que navegar los pasillos del poder donde se toman decisiones que afectan a millones.
Lo más interesante no es que Mamdani haya ganado, sino lo que su victoria revela sobre Nueva York. Una ciudad tan cansada del business as usual que eligió a un socialista. Tan dividida que necesita que alguien camine 26 km para escuchar todas sus voces. Tan contradictoria que celebra la diversidad mientras el ICE desaparece inmigrantes. Broadway sigue siendo el corazón del mundo, pero ese corazón late con arritmia. Y Mamdani tendrá que ser el cardiólogo que intente regularlo, en una ciudad donde hasta los sueños tienen precio y los repartidores de Amazon esperan en la calle, sin papeles, mientras el nuevo alcalde se instala en su oficina.


