TL;DR
- El crecimiento global caerá del 3.2% al 2.9% según la OCDE – otra desaceleración en cámara lenta
- Los aranceles de Trump ya subieron del 2.5% al 17.9%, nivel que no veíamos desde la Gran Depresión
- La ‘tregua’ comercial entre Trump y Xi es más alto el fuego que paz duradera según analistas
- La guerra por chips de IA y computación cuántica será el nuevo campo de batalla económico
El 17.9% que nos regresó a 1934
Imagina que te dicen que algo va a costar casi 18 veces más de lo que costaba hace un año. No, no es el precio de los aguacates en diciembre, son los aranceles promedio de Estados Unidos. Según cálculos del Budget Lab de la Universidad de Yale que cita DW, pasaron del 2.5% cuando Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025 al 17.9% actual. Para ponerlo en perspectiva: es el nivel más alto desde 1934, cuando el mundo todavía se sacudía los efectos de la Gran Depresión y la gente hacía fila para un plato de sopa.
La desaceleración que nadie quiere ver venir
La OCDE tiene malas noticias para 2026: el crecimiento global se va a frenar del 3.2% de 2025 al 2.9%. No es una caída dramática, pero es como cuando el doctor te dice «tienes que bajarle a los tacos» y tú sigues igual. La economía mundial «ha demostrado ser resiliente, pero sigue siendo frágil», dice la organización. Traducción: aguantamos vara, pero cualquier susto nos puede mandar al suelo.
La tregua que no es tregua
En octubre de 2025, Trump y Xi Jinping se dieron la mano en Corea del Sur y acordaron una tregua de 12 meses en su guerra comercial. Suena bien, ¿no? Pues Rajiv Biswas, director ejecutivo de Asia Pacific Economics, le dijo a DW que el acuerdo «es similar a un alto el fuego más que a un acuerdo de paz duradero». O sea, no se están disparando, pero siguen apuntándose con los dedos. «Estados Unidos y China siguen atrapados en una competencia geoestratégica», añade Biswas. Esto no es novela de Televisa donde al final todos se reconcilian – esto es Game of Thrones económico.
El nuevo campo de batalla: chips, IA y robótica
Si antes la guerra comercial era sobre acero y soya, ahora el pleito se mudó al terreno de la tecnología. Biswas advierte que habrá «un uso creciente de aranceles, sanciones y otras medidas económicas en áreas clave de rivalidad tecnológica, como equipos avanzados de defensa, chips de IA, computación cuántica y robótica». Traducción: la próxima vez que compres un teléfono o uses una app con IA, podrías estar financiando una guerra fría tecnológica. Lo que antes era «Made in China» ahora es «Peleado por China y Estados Unidos».
La Corte Suprema: el árbitro que nadie pidió
Para 2026, la Corte Suprema de EE.UU. tiene que decidir si el presidente puede eludir al Congreso para imponer aranceles invocando una emergencia nacional. Muchos esperan que los jueces tumben los aranceles de Trump, pero aquí viene lo bueno: incluso si los anulan, la administración podría recurrir a otros mecanismos legales para restablecer parte de la carga fiscal. Es como cuando te quitan un impuesto pero te meten otro con otro nombre. Los aranceles probablemente seguirán siendo tema central en 2026, con o sin permiso de los jueces.
Bitcoin y el anuncio que lo dice todo
DW documenta una imagen reveladora: personas caminan junto a un anuncio que presenta a Donald Trump junto a Solana, XRP, USDC y Bitcoin en Hong Kong. Los aranceles recíprocos sacudieron los mercados financieros mundiales, y las criptomonedas también cayeron. Bitcoin, la mayor criptomoneda del mundo, bajó más de un 5% hasta los 78,892.92 dólares. Cuando hasta las criptomonedas -que se supone son descentralizadas e independientes- se ven afectadas por las decisiones de un presidente, sabes que estamos en un mundo donde todo está conectado, para bien o para mal.
China: resiliente pero con asterisco
Se espera que la economía china siga siendo resiliente el próximo año, pero aquí hay que leer la letra chiquita. «Resiliente» no significa «creciendo a lo loco». Significa que aguanta, que no se cae, pero tampoco está dando saltos de alegría. Con tensiones comerciales que siguen sin resolverse y una guerra tecnológica en ciernes, la resiliencia china se va a poner a prueba como nunca.
¿Y ahora qué sigue?
La pregunta incómoda que nadie quiere hacer: ¿esto es la nueva normalidad? ¿Nos acostumbraremos a crecimientos del 2.9%, aranceles del 17.9% y guerras comerciales eternas? La economía mundial demostró ser resiliente en 2025, pero la fragilidad que menciona la OCDE es real. Como cuando te rompes un brazo y aunque sana, ya no es igual. El 2026 se viene con menos crecimiento, más aranceles y una competencia tecnológica que podría redefinir quién manda en el mundo. Y lo peor es que parece que nos estamos acostumbrando a vivir así.


