TL;DR
- Musk recupera el paquete salarial de 56 mil millones aprobado en 2018 que hoy vale más de 130 mil millones
- Un accionista demandó por considerarlo excesivo y una jueza lo anuló en 2024, pero la Corte Suprema de Delaware revirtió el fallo
- El acuerdo permite a Musk comprar acciones de Tesla a 23.3 dólares cuando hoy valen 481 dólares
- La corte dijo que «Musk cumplió plenamente» y que «Tesla y sus accionistas fueron recompensados por su trabajo»
El premio gordo que casi se le escapa de las manos
Imagina que te prometen un bono de 56 mil millones de dólares. Luego, cuando ya casi lo tienes en la bolsa, alguien dice «no, espérate, eso es demasiado». Y justo cuando te resignas a perderlo, llega un juez superior y te dice: «no, sí es tuyo, y de hecho, ahora vale más del doble». Eso es exactamente lo que le acaba de pasar a Elon Musk, según documenta DW.
La jugada que valía 56 mil millones y ahora vale 130 mil
El paquete salarial que aprobaron los accionistas de Tesla en 2018 no era cualquier cosa: 303 millones de opciones sobre acciones con un valor inicial estimado en 56 mil millones de dólares. Pero aquí está el detalle que hace que esto sea más interesante que una serie de Netflix: ese mismo paquete hoy podría valer más de 130 mil millones. ¿Por qué? Porque las acciones de Tesla han subido como cohete en estos siete años.
La matemática es sencilla pero brutal: Musk puede comprar esas acciones a 23.3 dólares cada una. Este viernes, Tesla cotizaba a 481 dólares. Haz las cuentas: 303 millones de acciones multiplicadas por la diferencia entre 481 y 23.3. El resultado es una cifra que hace que los presupuestos de países enteros parezcan propina.
El accionista que dijo «basta» y la jueza que le hizo caso
Richard Tornetta, un accionista de Tesla, fue el que dijo «esto ya es demasiado». Demandó argumentando que el paquete era excesivo. Y en enero de 2024, la jueza Kathaleen McCormick le dio la razón: anuló el pago, dijo que el proceso para determinar la cantidad había sido «defectuoso» y que el consejo de administración no había dado toda la información necesaria a los accionistas.
Pero aquí viene el giro de trama: la Corte Suprema de Delaware revirtió ese fallo. En una sentencia que suena a «premio consuelo» pero del tamaño de un planeta, declaró que «es indiscutible que Musk cumplió plenamente con la asignación de 2018, y Tesla y sus accionistas fueron recompensados por su trabajo».
La pregunta incómoda: ¿quién gana realmente?
Aquí es donde el asunto se pone interesante. La corte dice que los accionistas fueron recompensados por el trabajo de Musk. Y técnicamente tiene razón: si las acciones de Tesla valen más, todos los que tienen acciones ganan. Pero hay un pequeño detalle: Musk no es cualquier accionista. Es el hombre más rico del planeta, y su fortuna está «aparcada mayoritariamente en acciones de Tesla», como señala DW.
Entonces la pregunta real es: ¿un paquete de compensación que podría representar más de 130 mil millones para una sola persona es «justo» aunque haya sido aprobado por los accionistas? Porque claro, cuando eres el CEO y tienes influencia sobre el consejo de administración, la línea entre «aprobación democrática» y «autoregalo con permiso» se vuelve más fina que el filo de una navaja.
El timing perfecto (o demasiado perfecto)
Piensa en esto: el paquete se aprueba en 2018. Para 2025, cuando la corte finalmente resuelve la apelación, el valor se ha más que duplicado. Musk cumplió los objetivos (que incluían metas de capitalización de mercado, ingresos y EBITDA), pero también es cierto que el mercado en general ha estado en una racha alcista histórica.
¿Cuánto del aumento de valor es por el genio de Musk y cuánto es por estar en el lugar correcto en el momento correcto? Esa es la pregunta que nadie en la corte parece haberse hecho. La sentencia habla de cumplimiento de objetivos, pero no cuestiona si esos objetivos eran realmente difíciles de alcanzar en el contexto económico de los últimos años.
Lo que viene: abogados considerando «próximos pasos»
Los abogados que representan a los accionistas de Tesla (sí, esos mismos que perdieron el caso) dicen que están «considerando los próximos pasos». Suena a que esto podría no terminar aquí. Pero mientras tanto, Musk tiene luz verde para cobrar lo que podría ser el premio gordo corporativo más grande de la historia.
Y aquí está lo más curioso de todo: en un mundo donde se habla de desigualdad económica, salarios mínimos que no alcanzan y trabajadores que luchan por aumentos del 5%, un solo hombre recupera el derecho a un paquete que vale más que el PIB de países como Guatemala o Costa Rica. Todo legal, todo aprobado, todo según las reglas.
La próxima vez que alguien te hable de «mérito» y «compensación justa», recuerda esta historia. Porque si esto es lo que pasa cuando «cumples plenamente» con tus objetivos, quizá deberíamos redefinir lo que significa «plenamente». O quizá solo aceptar que en el juego del capitalismo extremo, algunas personas no solo juegan con ventaja: juegan con el tablero completo a su favor.


