13 C
San Luis Potosí
domingo, enero 11, 2026

Bangladés arde: ¿Protesta o sabotaje electoral?

La muerte de un candidato estudiantil desata violencia y revela las grietas de una transición democrática que se tambalea

Destacadas

Entre Líneas
Entre Líneashttps://entrelineas.news
Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

TL;DR

  • Sharif Osman Hadi, candidato estudiantil clave del levantamiento de 2024, murió tras un ataque con disparos en la cabeza
  • Sus seguidores incendiaron las sedes de Prothom Alo y The Daily Star, los dos periódicos más influyentes del país
  • El gobierno interino de Muhammad Yunus denuncia un «sabotaje» para descarrilar las elecciones de febrero
  • La violencia expone la frágil estabilidad de Bangladés a menos de dos meses de unos comicios históricos

Cuando la muerte de un hombre prende fuego a la democracia

Sharif Osman Hadi tenía 32 años y era la clase de figura que las revoluciones necesitan: joven, carismático y con la credibilidad de haber estado en las calles cuando Bangladés derrocó al régimen anterior en 2024. Según reporta DW, Hadi murió en un hospital de Singapur tras recibir un disparo en la cabeza el 12 de diciembre en Daca. Los detalles son de película de acción barata: pistoleros en moto, un rickshaw, y una ejecución que huele a mensaje político más que a crimen común.

Los periódicos que ardieron mientras el ejército miraba

Minutos después de confirmarse la muerte de Hadi, el caos se apoderó de Daca. Cientos de manifestantes asaltaron el distrito de Karwan Bazar y prendieron fuego a las oficinas de Prothom Alo y The Daily Star. No cualquier periódico: los dos diarios más influyentes del país. La acusación de los manifestantes era clara: «no respaldaron nuestra causa». Lo que sigue siendo turbio es por qué unidades del Ejército y la guardia fronteriza desplegadas frente a los edificios, según testigos presenciales, tardaron en intervenir para frenar los incendios y el vandalismo. ¿Incompetencia o complicidad? La pregunta queda flotando como el humo de los periódicos quemados.

La narrativa que convierte mártires en armas políticas

La plataforma Inqilab Mancha, de la que Hadi era portavoz, lo declaró inmediatamente «mártir en la lucha contra la hegemonía india». No es casualidad: esa narrativa ha alimentado ataques contra símbolos diplomáticos en otras ciudades. Hadi, conocido por su retórica nacionalista, se perfilaba como candidato independiente por una circunscripción de Daca para los comicios del próximo 12 de febrero. Su muerte no es solo la de un activista: es la eliminación de un contendiente electoral incómodo en un momento crítico.

Yunus y la teoría del sabotaje electoral

El jefe del Gobierno interino y Nobel de la Paz, Muhammad Yunus, no se anda con rodeos. En un discurso televisado denunció que el asesinato no fue un hecho aislado, sino «un golpe calculado por una red de conspiradores». Sus palabras son contundentes: «El objetivo es descarrilar las elecciones. Es un ataque simbólico para demostrar su fuerza y sabotear todo el proceso democrático». Yunus decretó un día de luto y oraciones nacionales, pero lo que realmente necesita Bangladés son respuestas sobre quién ordenó el ataque y por qué.

La recompensa que nadie cobrará

La policía ofrece cinco millones de takas (unos 42.000 dólares) por los sicarios y reporta una veintena de arrestos. Suena bien en papel, pero la matemática es sospechosa: ¿arrestan a veinte personas pero no tienen pistas sobre los autores materiales? La violencia, según DW, «amenaza con fracturar la frágil estabilidad de Bangladés a menos de dos meses de unas elecciones históricas que debían sellar su transición democrática». La palabra clave aquí es «debían»: porque lo que se ve en las calles de Daca no es transición, es regresión.

El fuego que consume más que papel

Cuando los manifestantes quemaron Prothom Alo y The Daily Star, no estaban destruyendo solo edificios. Estaban quemando la posibilidad de un periodismo independiente en un momento donde más se necesita. Estaban enviando un mensaje a cualquier medio que piense cuestionar narrativas oficiales o movimientos populares. Y lo más preocupante: lo hicieron con una impunidad que sugiere que alguien, en algún lugar del poder, decidió que esos incendios eran un precio aceptable a pagar.

La pregunta incómoda que nadie quiere hacer

Si el gobierno de Yunus realmente cree que esto es un sabotaje para descarrilar las elecciones, ¿por qué la respuesta parece más enfocada en controlar daños que en encontrar responsables? ¿Quién gana con esta violencia? ¿Los que quieren evitar elecciones libres? ¿Los que buscan desestabilizar a Yunus? ¿O quizás alguien dentro del propio establishment que ve en Hadi una amenaza a sus intereses? La recompensa de 42 mil dólares por los sicarios parece más un gesto para la galería que una investigación seria cuando hablamos del asesinato de una figura política clave.

Bangladés está en una encrucijada: puede seguir el camino de la violencia que ya quemó sus periódicos más importantes, o puede enfrentar las preguntas incómodas sobre quién mató a Hadi y por qué. Por ahora, el humo de los edificios quemados nubla más que la vista: nubla el futuro de una democracia que prometía nacer y ahora lucha por no morir antes de empezar.


Fuentes consultadas:

Autor

  • Entre Líneas

    Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

- Publicidad -spot_img

Más noticias

- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias