5 C
San Luis Potosí
domingo, enero 11, 2026

India al espacio: cuando la geopolítica pesa más que la ciencia

El programa Gaganyaan revela que las ambiciones espaciales indias tienen más que ver con rivalidades regionales que con investigación pura

Destacadas

Entre Líneas
Entre Líneashttps://entrelineas.news
Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

TL;DR

  • La ISRO planea enviar tres astronautas indios al espacio en 2027, pero expertos señalan que el objetivo es más geopolítico que científico
  • India busca colocarse junto a EE.UU., Rusia y China como potencia espacial, con el rival chino como principal motivador
  • A pesar de éxitos como el aterrizaje lunar en 2023, el programa tripulado tiene dudoso valor económico según analistas
  • Modi quiere una estación espacial para 2028 y pisar la Luna en 2040, en una carrera que parece más de prestigio que de ciencia

La carrera espacial que nadie pidió pero todos quieren ganar

La India tiene un plan claro: para 2026 hará tres lanzamientos sin tripulación de su nave Gaganyaan, y en 2027 enviará a tres astronautas indios (los llamados «gaganyatris») al espacio. Suena impresionante, hasta que te das cuenta de que Dw documenta que el programa originalmente estaba planeado para 2022, pero la pandemia y problemas técnicos lo retrasaron. Lo curioso es que, según el analista Gurbir Singh, «el objetivo es menos científico y más geopolítico». O sea, India quiere entrar al club exclusivo de naciones que han enviado a su gente al espacio con naves propias: Estados Unidos, la Unión Soviética/Rusia y China. Nada más.

El vecino incómodo que mueve las fichas

Aquí está el detalle que nadie dice en voz alta pero todos piensan: China. El primer ministro Narendra Modi quiere estar «al mismo nivel que su vecino y rival regional», según la misma fuente de Dw. No es coincidencia que mientras China avanza con su estación espacial Tiangong y misiones lunares, India acelera su programa. Modi ya encomendó a la ISRO construir una estación espacial orbital para 2028 y poner astronautas indios en la Luna para 2040. ¿Necesidad científica? Más bien necesidad política.

Lo que sí funciona vs. lo que huele a teatro

Lo irónico es que India ya tiene logros espaciales reales y valiosos. En 2023 se convirtió en la primera nación en aterrizar en el polo sur lunar con Chandrayaan-3, un logro técnico genuino. En 2014 envió con éxito su Mars Orbiter a Marte. Según Singh, «el verdadero valor de ISRO probablemente resida en sus programas científicos, más que en su ambición por enviar astronautas al espacio». La pregunta incómoda: ¿por qué gastar en un programa tripulado cuando ya tienen éxito en lo que realmente importa?

La matemática que no cuadra

Singh lo dice sin rodeos: «La única razón por la que la India lo hace es porque, a pesar de no obtener el mismo beneficio económico, sí tiene ventajas geopolíticas». Traducción: esto cuesta un chingo y el retorno económico es cuestionable, pero el prestigio internacional vale oro. Mientras tanto, la ISRO sigue con misiones científicas reales: recolectores de muestras a la Luna y Marte, una sonda para estudiar Venus. ¿No sería mejor invertir más en eso y menos en poner cuerpos en órbita?

Las alianzas convenientes

Lo interesante es ver con quién se junta India. Colabora con la NASA y la Agencia Espacial Europea, pero también recibe un motor de cohete semicriogénico de Rusia tras la visita de Putin. Juega en todos los campos, porque en el espacio como en la geopolítica, no hay amigos permanentes, solo intereses permanentes. Singh señala que India «ha desarrollado su infraestructura espacial mediante proyectos colaborativos a lo largo de sus 60 años de historia». O sea, sabe pedir ayuda cuando la necesita.

La pregunta que nadie hace

¿Realmente necesita India un programa tripulado? Con 1,400 millones de habitantes y problemas de pobreza, infraestructura y desigualdad, gastar en poner tres personas en órbita parece más un capricho de prestigio que una necesidad nacional. Claro, el argumento es que esto impulsa la tecnología y crea empleos, pero los mismos expertos reconocen que el beneficio económico no es el mismo que con las misiones científicas. Entonces, ¿por qué hacerlo? Porque China lo hace. Porque el club espacial es exclusivo. Porque Modi quiere su momento «un pequeño paso para el hombre indio».

Al final, el programa Gaganyaan revela una verdad incómoda: en el siglo XXI, la carrera espacial sigue siendo más sobre quién tiene el cohete más grande que sobre quién hace la mejor ciencia. India quiere sentarse en la mesa de los grandes, aunque la silla le cueste lo que a un país en desarrollo no le sobra. La pregunta es: ¿sus ciudadanos estarán de acuerdo cuando vean el precio de ese boleto al espacio?


Fuentes consultadas:

Autor

  • Entre Líneas

    Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

- Publicidad -spot_img

Más noticias

- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias