TL;DR
- Trump amenaza directamente a Maduro con que ‘tiene los días contados’ y no descarta invadir Venezuela
- El mandatario estadounidense advierte que haría ‘acciones similares’ contra México y Colombia si detecta narcotráfico
- La Jornada documenta cómo la llamada entre Trump y Maduro fue filtrada con datos vagos y podría ser operación sicológica
- Mientras Trump amenaza, Maduro anuncia su ‘Plan 2026’ para una Venezuela ‘pacífica y próspera’
- Las amenazas coinciden con despliegue militar estadounidense en el Caribe y especulaciones sobre el petróleo venezolano
La amenaza directa: ‘Tus días están contados’
Donald Trump no anda con rodeos. En una entrevista con Politico que recogen El Financiero y Yahoo Finanzas, el mandatario estadounidense le lanza a Nicolás Maduro la frase que nadie quiere escuchar de un presidente con poder militar: «Sus días están contados». Y no es retórica vacía – cuando le preguntan si descarta una invasión a Venezuela, Trump responde que «no quiere hablar de estrategia militar» con el medio, pero se niega a descartarla. El mensaje es claro: la opción militar está sobre la mesa.
La llamada misteriosa y la guerra de información
Aquí es donde la cosa se pone interesante. La Jornada desmenuza cómo The New York Times publicó el 28 de noviembre que Trump y Maduro hablaron por teléfono «la semana pasada». El problema: fechas vagas, fuentes anónimas y cero detalles sustanciales. Carlos Fazio señala que la nota del Times citaba a «diversas personas con conocimiento del asunto» y «personas que conocían del tema», pero nadie con nombre y apellido. La portavoz de la Casa Blanca declinó comentar, el gobierno venezolano no respondió. ¿Entonces qué chingaos pasó realmente?
Fazio va más allá: «Es evidente que alguien del entorno de Trump filtró esos escuetos datos. ¿Con qué fin?» Y plantea la pregunta incómoda: ¿fue el Times utilizado como parte de una operación sicológica? En la jerga de inteligencia, la información «había quedado plantada». Al día siguiente, Infobae -medio señalado por difundir fake news- publicaba que Trump le había advertido a Maduro que debía abandonar el poder junto con su círculo cercano. La coincidencia huele a campaña coordinada.
México y Colombia: ‘Claro que lo haría’
Aquí viene lo que debería ponernos los pelos de punta. Proceso documenta que cuando le preguntan a Trump si consideraría acciones similares contra intereses mexicanos o colombianos, el tipo responde sin titubear: «Claro que lo haría». No es hipótesis, no es retórica – es una advertencia directa a dos países soberanos. Y lo dice mientras el Pentágono ya ha atacado más de 20 supuestas embarcaciones narco en alta mar, con críticas de legisladores que dicen que no hay justificación legal.
El dato más escalofriante: según El Financiero, las críticas aumentaron tras informes de que en uno de los casos se ordenó un segundo ataque para matar a dos sobrevivientes del primero en el mar. Esto no es teoría conspiranoica – son operaciones militares reales con consecuencias reales.
Las matemáticas mágicas de Trump y el petróleo venezolano
Trump tiene una aritmética peculiar. Según Proceso, asegura que cada embarcación narco mata a «25,000 estadounidenses en promedio» y que gracias a los ataques se salvan esas vidas. Hagamos cuentas: si cada barco mata a 25,000 personas y han atacado 20 barcos, según su lógica habrían salvado 500,000 vidas. ¿Alguien más ve el problema con estas cifras?
Mientras Trump amenaza, Maduro anuncia su «Plan 2026» para una Venezuela «pacífica y próspera». El Financiero reporta que el líder chavista dice que «el 2026 ya empezó» y habla de fortalecer estrategias de defensa «en estas últimas 23 semanas de amenazas». La coincidencia temporal no es casualidad: 23 semanas son aproximadamente 5 meses y medio – justo el periodo desde que Trump empezó a hablar de ataques terrestres.
¿Qué se trae entre manos Washington?
La pregunta del usuario da en el clavo: ¿qué busca realmente Estados Unidos? La Jornada menciona un «refrito» del Times de octubre que, sin fuentes, aseguraba que Maduro había ofrecido a EE.UU. «una participación significativa en los yacimientos petrolíferos del país». ¿Casualidad que las amenazas militares coincidan con especulaciones sobre el petróleo venezolano?
El patrón es preocupante: primero la llamada filtrada con datos vagos, luego las amenazas públicas, después la advertencia a México y Colombia, todo mientras hay despliegue militar en el Caribe. Y Trump suelta perlas como que «Biden tiene un cociente intelectual bajo» o que los venezolanos que votaron por él son la parte «próspera» de la migración, mientras acusa a Maduro de enviar «presos» y gente de «instituciones psiquiátricas».
Lo que tenemos aquí no es solo una crisis bilateral. Es un presidente estadounidense que normaliza la amenaza militar contra países soberanos, que inventa estadísticas para justificar operaciones cuestionables, que filtra información a medios para operaciones sicológicas, y que de paso nos avisa que México está en la lista. La pregunta no es si Trump está jugando con fuego – es si ya prendió la mecha.


