TL;DR
- Sheinbaum entregó reporte de acoso a Fiscalía CDMX para sumar a imputaciones existentes
- Anunció iniciativa para equiparar acoso sexual como delito a nivel estatal
- La campaña se presentará el 25N, Día contra la Violencia hacia Mujeres
- Estrategia mezcla caso personal con agenda legislativa contra acoso
Del incidente personal a la agenda pública
Claudia Sheinbaum acaba de dar un paso que pocas figuras públicas toman: usar su propia experiencia de acoso para impulsar cambios legales. Según reporta Jornada, la presidenta remitió a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México un reporte detallado del acoso que sufrió recientemente por un joven en el Centro Histórico. Lo interesante aquí no es solo la denuncia, sino la estrategia: este reporte se sumará a las imputaciones que ya existen contra el responsable.
La delgada línea entre víctima y poder
Sheinbaum aclaró que, por ahora, la Fiscalía le notificó que mediante este procedimiento se sumarían a las imputaciones existentes. Pero dejó la puerta abierta: «si es necesario presentará una denuncia formal». Aquí hay un detalle que no pasa desapercibido: mientras millones de mujeres en México enfrentan el acoso con miedo e impunidad, la presidenta tiene la opción de decidir cuándo y cómo proceder legalmente. No es crítica, es realidad.
La jugada legislativa del 25N
El timing no es casualidad. Sheinbaum anunció que el próximo martes, Día Internacional de la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, se presentará la iniciativa para equiparar a nivel estatal al acoso sexual como un delito. Según Jornada, ya hay acuerdo con diversos gobiernos y fiscalías estatales para impulsar esta propuesta a nivel nacional. Además, en esa fecha se lanzará una campaña en medios para prevenir estas prácticas.
¿Estrategia efectiva o aprovechamiento político?
No se puede negar la valentía de Sheinbaum al hacer público su caso. Pero la pregunta incómoda queda flotando: ¿cuántas mujeres sin su poder e influencia podrían lograr que su reporte de acoso se sume automáticamente a imputaciones existentes? La iniciativa legal es necesaria -el acoso sexual debería ser delito en todo el país-, pero el camino para las mujeres comunes sigue siendo mucho más empinado.
El verdadero desafío: de la ley a la realidad
Sheinbaum comentó que ya hay acuerdos con gobiernos y fiscalías estatales. Bien por la coordinación. Pero la historia reciente nos muestra que en México las leyes avanzan más rápido que su aplicación. La pregunta no es si se aprobará la iniciativa -probablemente sí-, sino cuánto tiempo tomará que las fiscalías estatales realmente investiguen y sancionen el acoso como delito. Y más importante: cuántas mujeres tendrán acceso real a esa justicia.
El caso de Sheinbaum podría marcar un antes y después, o quedar como otro ejemplo de cómo el sistema funciona diferente para quienes están en el poder. El martes lo sabremos.


