TL;DR
- Nawat Itsaragrisil publicó «Diez millones de palabras que no se pueden decir» tras perder Miss Universo 2025
- El director tailandés ya había tenido un enfrentamiento previo con Fátima Bosch por contenido en redes
- Fátima respondió con contundencia: «Tengo voz. Usted no me está respetando como mujer»
- La mexicana se convierte en la cuarta ganadora del certamen tras Lupita Jones, Ximena Navarrete y Andrea Meza
El berrinche del que perdió en casa
Cuando Fátima Bosch se coronó Miss Universo 2025 en el Impact Arena de Pak Kret, Tailandia, el director local del certamen no pudo disimular su disgusto. Nawat Itsaragrisil, director de Miss Universo Tailandia, optó por el camino más infantil: publicar mensajes crípticos en redes sociales que dejaron claro que no tragaba la derrota de su representante, Praveenar Singh.
Según documenta Revistaclase, el empresario tailandés compartió: «Diez millones de palabras que no se pueden decir» y «He hecho lo mejor que pude al máximo». Traducción: «No me la creo que perdimos en nuestro propio patio».
El antecedente que lo explica todo
Esta no era la primera vez que Nawat y Fátima chocaban. Antes del concurso, el director tailandés ya había intentado presionar a la mexicana para que promocionara contenido sobre Tailandia en sus redes sociales, una actividad que no era obligatoria para las concursantes.
La respuesta de Fátima fue contundente y dejó claro por qué se llevaría la corona: «Tengo voz. Usted no me está respetando como mujer». En un mundo donde las concursantes de belleza suelen ser vistas como muñecas que asienten, la tabasqueña demostró que tenía carácter y criterio propio.
La ironía del anfitrión que no sabe perder
Lo más curioso del berrinche de Nawat es que ocurre en un certamen que presume promover el empoderamiento femenino. El director tailandés no solo intentó imponer actividades no obligatorias, sino que cuando su representante perdió justamente frente a una mujer que demostró tener voz propia, optó por el victimismo.
La historia que cuenta Revistaclase revela un patrón preocupante: el anfitrión que cree que por ser local merece ganar, y cuando no lo logra, recurre a mensajes pasivo-agresivos en lugar de felicitar a la ganadora.
Fátima: la ganadora que incomoda
Con 25 años y estudios en diseño de moda en la Universidad Iberoamericana, la Nuova Accademia di Belle Arti en Milán y el Lyndon Institute de Vermont, Fátima Bosch no es la típica concursante de belleza. Su formación internacional y su capacidad para defender sus principios resultaron ser la combinación perfecta para conquistar al jurado.
Su triunfo la coloca junto a Lupita Jones (1991), Ximena Navarrete (2010) y Andrea Meza (2020) en la selecta lista de mexicanas que han ganado Miss Universo. Pero quizás lo más significativo es que lo logró enfrentándose a las presiones del anfitrión y manteniéndose fiel a sus principios.
La lección que Nawat no aprendió
Mientras México celebra su cuarta corona en Miss Universo, Nawat Itsaragrisil sigue publicando mensajes crípticos que solo evidencian su incapacidad para aceptar una derrota limpia. En lugar de felicitar a Fátima o reconocer el mérito de su triunfo, prefiere jugar al mártir.
Lo que el director tailandés no entiende es que en los certámenes modernos de belleza, el empoderamiento femenino no es solo un discurso bonito para el escenario. Es una realidad que se demuestra cuando una concursante como Fátima Bosch defiende su autonomía y, contra todo pronóstico, se lleva la corona en territorio hostil.
El berrinche de Nawat solo confirma que Fátima no solo ganó Miss Universo, sino que ganó siendo fiel a sí misma. Y eso, en un mundo donde constantemente se presiona a las mujeres a complacer a los demás, es el verdadero triunfo.


