TL;DR
- Trump se resistió durante meses a divulgar archivos que podía liberar desde su llegada a la presidencia
- La ley fue aprobada con votación casi unánime: 427-1 en la Cámara y unanimidad en el Senado
- El Departamento de Justicia tiene 30 días para publicar los documentos, pero con excepciones que permiten ocultar información
- Trump acusa a los demócratas de usar el caso para distraer de sus «victorias increíbles»
La rendición forzada
Donald Trump finalmente firmó la ley que ordena divulgar todos los archivos sobre Jeffrey Epstein, pero no fue por convicción. Fue porque ya no le quedó de otra. El Financiero documenta que «Trump pudo elegir divulgar muchos de los archivos por su cuenta desde hacía meses». O sea, el tipo que tenía el poder de abrir los archivos desde el día uno ahora se presenta como el héroe que los libera por ley. No mames.
El giro de 180 grados
Hasta la semana pasada, Trump desestimaba la necesidad de publicar los documentos, calificándolos de «engaño» según BBC. Pero cuando la presión se volvió insostenible -con su propio partido votando 427-1 a favor de la divulgación- de repente cambió de opinión. Proceso detalla que «Trump dio un giro brusco sobre los archivos una vez que quedó claro que la acción del Congreso era inevitable». O sea, no fue por principios, fue por pragmatismo político puro y duro.
Las excepciones convenientes
Aquí está el truco: la ley permite al Departamento de Justicia retener información si está relacionada con investigaciones criminales en curso. La Jornada señala que justo antes de aceptar la derrota, «Trump ordenó a su procuradora general, Pam Bondi, iniciar investigaciones sobre las relaciones de prominentes figuras demócratas con Epstein». ¿Coincidencia? Difícil creerlo. Crear investigaciones nuevas justo antes de la divulgación es como poner candados antes de abrir la puerta.
El tamaño del archivo que nadie quiere ver
BBC reporta que los archivos podrían sumar hasta 100 mil páginas, diferentes a las 20,000 que ya se publicaron. Entre ellos hay correos de Epstein de 2018 donde decía: «Yo soy el único capaz de acabar con él» y «Sé lo corrupto que es Donald». ¿Será casualidad que justo esos mensajes no estaban en la primera tanda de documentos?
El teatro de la transparencia
Trump ahora se presenta como campeón de la verdad, pero La Jornada recuerda que «si eso fuera cierto, el presidente podría haber ordenado desde que llegó a la presidencia que su Departamento de Justicia divulgara todos los archivos sin la aprobación del Congreso». En lugar de eso, resistió hasta que la presión de su propio partido lo obligó a ceder. El senador demócrata Peter Welch lo dijo claro: «Sería muy naif que cualquiera de nosotros pensara que Trump de verdad ha cambiado. No quiere que la información salga».
¿Y las víctimas?
Mientras los políticos juegan sus juegos de poder, La Jornada reporta que hay cerca de mil mujeres víctimas esperando justicia desde hace años. Para ellas, la aprobación del Congreso fue un triunfo en su lucha por transparencia, especialmente después del «aparente suicidio» de Epstein en prisión. Pero con tantas excepciones y lagunas en la ley, la pregunta es: ¿verán realmente la luz todos los documentos que necesitan para cerrar sus heridas?
El verdadero test
El Departamento de Justicia tiene 30 días para cumplir. Pero la ley permite censurar información por «vergüenza, daño a reputación o delicadeza política», según Proceso. El verdadero indicador no será si publican algo, sino cuánto tachan. Si sale más negro que documento clasificado, sabremos que esto fue puro teatro. La transparencia de verdad no necesita tantos asteriscos.
Fuentes consultadas:
- Elfinanciero – Caso Jeffrey Epstein: Donald Trump firma la legislación que ordena divulgar todos los archivos
- Bbc – 3 preguntas para entender qué pasa ahora con los archivos de Epstein luego de que Trump firmara una ley para liberarlos – BBC News Mundo
- Proceso – Trump firma ley para publicar archivos del caso Jeffrey Epstein tras resistirse durante meses
- Jornada – La Jornada: En el caso Epstein, artimañas para mantener el encubrimiento


