TL;DR
- El SAT reclama 48,326 millones de pesos por impuestos de 2008-2013
- La Corte resolvió 7 de 9 casos en solo 1 hora 38 minutos sin debate
- Salinas Pliego interpuso 102 recursos en 5 años para dilatar el proceso
- Sheinbaum celebra pero advierte: si no paga, habrá medidas legales
- Los créditos llevaban hasta 16 años congelados en tribunales
La sentencia express que nadie vio venir
En apenas una hora con 38 minutos, sin debate y con posturas «exclusivamente técnicas», la Suprema Corte resolvió lo que 15 años de litigios no habían podido: que Ricardo Salinas Pliego sí debe pagar. Y no cualquier cosa. Según Morena, el monto exacto es de 48 mil 326 millones 928 mil pesos por concepto del impuesto sobre la renta de los ejercicios 2008 a 2013. Para ponerlo en perspectiva, como bien señaló Sheinbaum en El País, «todos los programas de bienestar para Michoacán son alrededor de 30,000». O sea, estamos hablando de casi dos estados completos de presupuesto social.
El arte de dilatar lo inevitable
Lo que más llama la atención no es la cantidad, sino el circo legal que se armó para no pagarla. Según documenta Morena, en los últimos cinco años Grupo Salinas interpuso 102 recursos entre impedimentos, amparos en revisión, de reclamación y de conflicto de competencia. En las dos semanas previas a la resolución, intentó recusar a los nueve ministros y solicitó aplazar los fallos. Un caso particular, el amparo directo en revisión 6321/2024 por 33 mil 306 millones, tuvo 28 impugnaciones. No es que estuvieran defendiendo su inocencia, sino que estaban jugando al juego más viejo del sistema: dilatar hasta que alguien se canse.
La Corte que sí resolvió lo que la anterior congeló
Aquí está el detalle que Sheinbaum no deja pasar: «Llegaron en su momento a la Corte y la Corte los dejó congelados, no quería decidir. No es ni siquiera que hubiera decidido en contra o a favor. Llegan, los admite y después los congela», dijo según El País. La ministra Lenia Batres fue más directa: «Este tipo de resoluciones son posibles ahora. Antes, sin justificación jurídica, se llegaba a condonar o deducirse o a eximirse a más de una física o moral». O sea, la nueva Corte no inventó la deuda, simplemente resolvió lo que la anterior tenía años evitando.
El argumento de «consigna» vs la realidad de los precedentes
Salinas Pliego ya anda diciendo que la Corte es «espuria y politizada», pero los datos cuentan otra historia. Según La Jornada, los ministros desecharon los recursos porque «no tenían interés constitucional excepcional, ya que el máximo tribunal había resuelto antes los mismos temas sobre la Ley ISR». El ministro ponente Arístides Guerrero García lo explicó con láminas y códigos QR: en 2023, la segunda sala ya se había negado a atraer el caso por falta de trascendencia. No es que inventaran criterios nuevos, es que aplicaron los que ya existían.
Lo que viene: el camino largo del cobro
Sheinbaum fue clara en La Jornada: «Es un procedimiento largo, no es un procedimiento de tres, cuatro días semanas, lleva tiempo si es que decide no pagar». El Código Fiscal establece beneficios si paga pronto, pero si no, «se van a incrementando». El SAT tiene que hacer el cálculo final y notificar. Si paga, se acaba el show. Si no, viene «una serie de procedimientos que son parte de un proceso jurídico». La pregunta incómoda: ¿cuántos más recursos inventará Salinas Pliego para seguir dilatando?
El verdadero mensaje detrás de los 50 mil millones
Más allá del caso particular, esto manda una señal clara a todos los que tienen créditos fiscales impugnados. Sheinbaum lo dijo sin rodeos en El País: hay dos billones de pesos atorados en los tribunales. Si el más visible de los deudores cae, los demás saben que su turno puede llegar. La presidenta necesita aumentar la recaudación sin reforma fiscal, y cerrar estos agujeros es su plan A. El mensaje es simple: la época de los créditos congelados por años se acabó. Ahora toca pagar o enfrentar las consecuencias.


