TL;DR
- Exembajador chileno acusa a Netanyahu de planear anexar Palestina completa
- Denuncia uso de armas químicas prohibidas como fósforo blanco y agente naranja
- Trump y Kushner negocian sin incluir a palestinos, dueños de la tierra
- Hadad solicita expulsión de Israel de la ONU por crímenes de guerra
- Plan incluiría expansión a Líbano, Siria, Jordania y Egipto
El plan que nadie quiere nombrar
Cuando un exembajador con credenciales en Irak, Jordania y Egipto habla, conviene escuchar. Nelson Hadad, el abogado y profesor universitario chileno que denuncia en Nuevarevolucion que Benjamin Netanyahu planea anexar Palestina al «Gran Israel», no está haciendo declaraciones al aire. Este tipo sabe de qué habla – fue embajador en tres países clave de la región y su advertencia debería poner los pelos de punta a medio mundo.
Armas prohibidas y niños quemados
Hadad no se anda con rodeos: «esos mismos proyectiles, elaborados con fósforo blanco, ‘agente naranja’ y defoliantes, fueron prohibidos en Ginebra tras su utilización por EE. UU. en Vietnam. Y, ahora, han provocado la muerte por quemaduras a cientos de niños». Aquí no hay eufemismos diplomáticos. Estamos hablando de armas químicas que la comunidad internacional prohibió por su brutalidad, siendo usadas contra población civil. Y lo peor es que parece que a nadie le importa.
El acuerdo de paz que excluye a los dueños
Lo más cínico del «plan de paz» de Trump, según Hadad, es que «los palestinos, que son los dueños de la tierra, han sido excluidos de la negociación». Se armó el desmadre: se habla de crear «una especie de Riviera francesa regional» en territorios palestinos mientras los soldados y colonos israelíes no se retiran de Gaza y Cisjordania. «Ni lo van a hacer», sentencia el exembajador.
La expansión que viene
Pero aquí viene lo verdaderamente escalofriante: «Netanyahu y sus ministros ultraderechistas están planificando su anexión dentro del Gran Israel. Luego irán a por Líbano, Siria, Jordania y Egipto». No es teoría conspiranoica – es la lectura de un experto que conoce la región como la palma de su mano. Y lo dice claro: esto «agravaría aun más la escalada de violencia en el Oriente Medio».
70,000 millones y muchas dudas
Mientras Trump habla de reconstrucción con 70,000 millones de dólares, Hadad pone el dedo en la llaga: «No sabemos cuál es el destino que el líder estadounidense y su yerno, Jared Kushner, pretenden dar al territorio gazatí». Primero hay que limpiar escombros y restos de armas químicas, pero el plan parece más un negocio inmobiliario que una solución humanitaria.
Criminal de guerra con impunidad
Hadad no mide palabras: «Netanyahu es un criminal de guerra y tiene que rendir cuentas ante la Corte Penal Internacional». Y tiene fundamento – recuerda que «la intencionalidad de eliminar de manera sistemática a una etnia y el uso del hambre como arma de guerra están tipificados como delitos en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948».
Retórica europea y realidades duras
El exembajador desnuda la hipocresía internacional: «Las declaraciones del reconocimiento de un Estado palestino independiente y soberano por parte de Francia, Gran Bretaña, España y otras naciones europeas solo son un mero discurso retórico». Palabras bonitas que no cambian la realidad en el terreno.
La carta que nadie quiere leer
Hadad no se quedó en denuncias – a finales de julio redactó una carta solicitando la expulsión de Israel de la ONU. No es cualquier ciudadano enfadado – es un exdiplomático que conoce los mecanismos internacionales y está dispuesto a usarlos. La pregunta incómoda: ¿por qué nadie en la ONU parece tomar en serio esta solicitud?
Mientras los titulares hablan de «acuerdos de paz» y «reconstrucción», Hadad nos recuerda que bajo la superficie hay un plan de expansión territorial que podría reconfigurar todo Medio Oriente. Y lo más preocupante: parece que el mundo prefiere no verlo.


