Lo que debes de saber
- Nvidia lanzó los chips RTX Spark Superchip y Vera, ambos basados en arquitectura Arm, para PCs y centros de datos de IA.
- Arm se une al ecosistema NVLink Fusion, permitiendo que sus CPUs Neoverse se conecten directamente con GPUs de Nvidia.
- La alianza da a los hyperscalers (Amazon, Google, Microsoft) más flexibilidad para usar sus propios chips Arm con aceleradores Nvidia.
- Nvidia intentó comprar Arm en 2020 por $40 mil millones, pero el acuerdo fue bloqueado por reguladores.

La jugada maestra de Nvidia: abrazar a Arm para no quedarse sola
Cuando Nvidia anunció en el CES 2026 su plataforma Vera Rubin, no solo presentó un nuevo chip. Lo que realmente hizo fue declarar que la arquitectura Arm es ahora el corazón de su estrategia de inteligencia artificial. Según reporta Finance Yahoo, los nuevos procesadores RTX Spark Superchip y Vera están construidos sobre Arm, y serán desplegados a través de socios como Dell y Lenovo. Esto no es un simple guiño: es una integración profunda que coloca a Arm en el centro de dos de los mercados más calientes del momento: las PCs con IA y los centros de datos.
Pero la noticia no termina ahí. En la conferencia Supercomputing ’25, Arm y Nvidia anunciaron que Arm se une al ecosistema NVLink Fusion. Esto significa que los CPUs basados en la plataforma Neoverse de Arm podrán conectarse directamente con las GPUs de Nvidia, sin necesidad de pasar por los procesadores propietarios de Nvidia (Grace o Vera) ni por los x86 de Intel o AMD. Como lo explica Tom’s Hardware, esto le da a Arm un nuevo y poderoso argumento de venta en el mercado de centros de datos.
«Arm is integrating NVLink IP so that their customers can build their CPU SoCs to connect Nvidia GPUs,» dijo Dion Harris, jefe de marketing de productos para centros de datos de Nvidia, citado por Tom’s Hardware. «With NVLink Fusion, hyperscalers can significantly reduce design complexity, save development costs, and reach the market faster.»
¿Qué ganan los hyperscalers con esta movida?
Empresas como Amazon, Google y Microsoft ya llevan años diseñando sus propios chips Arm: Graviton, Axion y Cobalt, respectivamente. Hasta ahora, para integrar esos CPUs con las GPUs de Nvidia tenían que usar puentes complicados o depender de los procesadores de Nvidia. Con NVLink Fusion, el camino se allana. Como señala Digital Market Reports, esto les da una ruta más flexible para construir infraestructura a la medida, reduciendo costos y acelerando el tiempo de llegada al mercado. En otras palabras, Nvidia está diciendo: «Usen sus propios CPUs, pero sigan comprando mis GPUs».

La danza de los gigantes: de la compra fallida a la alianza forzada
La historia entre Arm y Nvidia tiene un capítulo que no se puede ignorar. En 2020, Nvidia intentó comprar Arm por $40 mil millones, pero los reguladores de Estados Unidos y Reino Unido bloquearon la operación en 2022. Ahora, en lugar de ser dueño, Nvidia se convierte en socio. Y no cualquier socio: uno que abre las puertas de su ecosistema más valioso. Como reporta MSN, la relación comercial se ha mantenido sólida, y Nvidia incluso invirtió $5 mil millones en Intel este año para asegurar que los CPUs de Intel también puedan integrarse vía NVLink. La estrategia es clara: Nvidia quiere que NVLink sea el pegamento universal de la infraestructura de IA.
Pero hay una ironía que no pasa desapercibida. Arm, propiedad de SoftBank, ahora ve cómo su tecnología se vuelve indispensable para el mayor fabricante de aceleradores de IA del mundo. Y SoftBank, por su parte, vendió su participación en Nvidia y ahora respalda el proyecto Stargate de OpenAI, que planea usar una mezcla de chips Arm, Nvidia y AMD. Como dice el refrán: los negocios son los negocios.
El CPU ya no es el rey, pero sigue siendo el mayordomo
En la arquitectura tradicional de servidores, el CPU era el centro de todo. En los sistemas de IA, la GPU es la estrella: a menudo hay ocho o más GPUs por máquina. Pero el CPU sigue siendo el coordinador de alto ancho de banda, el que mueve los datos, sincroniza procesos y garantiza la seguridad. Como explica Arm en su blog oficial, «aceleradores crunch the math que impulsa los modelos de IA, pero son los CPUs los que sostienen los sistemas que convierten ese cómputo en valor real». En la plataforma Vera Rubin, el CPU Vera muestra mejoras de rendimiento generacional de hasta 6x, junto con importantes actualizaciones de memoria y ancho de banda de interconexión.
Lo que estamos viendo es una reconfiguración del mapa de poder en la industria de semiconductores. Arm, que durante años fue el rey silencioso de los smartphones, ahora se cuela en los centros de datos más avanzados del mundo, de la mano de Nvidia. Y Nvidia, que podría haber intentado mantener su ecosistema cerrado, prefiere abrirlo para asegurar su dominio. La pregunta que queda flotando es: ¿hasta cuándo durará esta luna de miel? Porque en el mundo de la tecnología, los aliados de hoy pueden ser los competidores de mañana.
Fuentes consultadas:
- Finance Yahoo – Arm’s Role Widens In AI PCs And Data Centers With Nvidia
- Newsroom Arm – Arm in the agentic era: Scaling the converged AI data center
- Tomshardware – Arm joins Nvidia’s NVLink Fusion ecosystem — Arm’s Neoverse CPUs to get access to Nvidia GPUs | Tom’s Hardware
- Digitalmarketreports – Arm CPUs Get Major AI Boost Through Nvidia NVLink Partnership
- Msn – Arm expands partnership with Nvidia for AI data center infrastructure



