Lo que debes de saber
- La primera fase de remodelación del AICM costó 6,500 mdp de los 10,000 mdp comprometidos, con recursos autogenerados por el aeropuerto.
- Se intervinieron 394 m² de superficie para pasajeros y se reemplazaron instalaciones eléctricas e hidrosanitarias que databan de 1929.
- El sistema de videovigilancia se reforzó con 3,629 cámaras con inteligencia artificial y validadores de documentos.
- Sheinbaum vinculó la obra a su oposición histórica al cierre del AICM y la presentó como parte de su rendición de cuentas a 20 meses de gobierno.

6,500 millones de pesos: el aeropuerto se paga su propio lifting
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó este sábado la entrega de la primera fase de remodelación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México «Benito Juárez» (AICM), una obra que, según reporta El Heraldo de México, requirió una inversión de 6,500 millones de pesos de los 10,000 millones comprometidos inicialmente. La cifra no sale del erario federal, sino de los recursos autogenerados por la propia terminal aérea, un detalle que la mandataria destacó como muestra de eficiencia administrativa. En total, se intervinieron 394 metros cuadrados de superficie destinada directamente a pasajeros en ambas terminales, con trabajos que incluyeron el reemplazo de plafones, pisos, muros, luminarias e instalaciones eléctricas e hidrosanitarias.
Pero lo más revelador no está a la vista del viajero común. Como documenta Puente Libre, gran parte de la inversión se concentró en áreas invisibles: la sustitución de redes de drenaje, agua potable y energía eléctrica, algunas de las cuales databan de 1929 y de la ampliación comercial de 1952. Es decir, mientras los pasajeros veían nuevos plafones y pisos, por debajo se cambiaba la infraestructura que llevaba casi un siglo sin mantenimiento mayor. La paradoja es evidente: el AICM, que mueve a cerca de 45 millones de pasajeros al año, funcionaba con tuberías de la época en que el aeropuerto era un campo de aviación.
“Siempre dijimos que era absurdo cerrar este aeropuerto. Más bien había que mejorar el Aeropuerto de la Ciudad de México y, en todo caso, hacer otro aeropuerto que complementara las operaciones”, afirmó Sheinbaum durante el evento, según Puente Libre.
Seguridad con inteligencia artificial y un guiño a la historia
Uno de los puntos más llamativos de la remodelación es el refuerzo del sistema de videovigilancia, que ahora cuenta con 3,629 cámaras equipadas con inteligencia artificial. A esto se suman validadores de documentos en los centros de seguridad para evitar el ingreso de personas no autorizadas. El Heraldo de México detalla que también se modernizaron los equipos de seguridad y se ampliaron los filtros de seguridad y estacionamientos, con una redistribución de 34,000 metros cuadrados. La apuesta por la tecnología es clara, aunque habrá que ver si la inteligencia artificial logra lo que la inteligencia humana no ha podido: reducir los robos de equipaje y los retrasos crónicos que han hecho del AICM un dolor de cabeza para los viajeros.
Sheinbaum aprovechó el escenario para vincular la obra con su trayectoria política. Recordó que desde hace más de dos décadas se opuso al proyecto de cerrar el aeropuerto capitalino para trasladar las operaciones a Texcoco, una postura que la enfrentó al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Ahora, con el AIFA operando como complemento, la mandataria pudo decir: «Siempre dijimos que era absurdo cerrar este aeropuerto». La frase, más que un dato técnico, es una reivindicación personal que resuena en el segundo aniversario de su triunfo electoral.
20 meses, 29 hospitales y una rendición de cuentas en el Monumento a la Revolución
La entrega de la remodelación no fue un acto aislado. Sheinbaum la presentó como parte de un balance de gestión a 20 meses de gobierno, que incluye la inauguración de 29 hospitales y centros de salud y diversas obras que, según adelantó, detallará este domingo en el Monumento a la Revolución. «Mañana vamos a poder decir misión cumplida», declaró, según recoge El Universal. La frase, que evoca el lenguaje militar, busca proyectar eficacia en un momento en que la oposición cuestiona los resultados de la llamada Cuarta Transformación.
Sin embargo, el discurso de «misión cumplida» contrasta con la realidad de que aún faltan dos etapas de modernización. La presidenta fue clara al señalar que la obra no termina aquí, pero el tono triunfalista deja la sensación de que lo más complejo ya está resuelto. Los 2,000 trabajadores diarios que participaron en esta fase, según El Heraldo de México, lograron intervenir la terminal sin suspender operaciones, un mérito no menor en un aeropuerto que maneja más de 120,000 pasajeros al día.
Lo que no se dijo: el costo político de una obra que se paga sola
Más allá de los números y las declaraciones, la remodelación del AICM revela una contradicción incómoda para el discurso oficial. Durante años, el gobierno de López Obrador insistió en que el aeropuerto capitalino estaba condenado a la saturación y que el AIFA era la única solución viable. Ahora, la propia Sheinbaum invierte miles de millones en modernizarlo, usando recursos que genera el mismo aeropuerto. La pregunta que flota en el ambiente es: ¿por qué no se hizo esto antes? La respuesta, probablemente, tiene más que ver con la política que con la ingeniería.
El dato de las tuberías de 1929 es, en sí mismo, una metáfora del abandono institucional que ha padecido el AICM durante décadas. Que un aeropuerto que recibe a millones de turistas y conecta a México con el mundo haya funcionado con infraestructura de hace casi un siglo es, cuando menos, una muestra de la falta de planeación que ha caracterizado a la política aeroportuaria del país. Sheinbaum lo sabe, y por eso lo mencionó: el contraste entre lo viejo y lo nuevo le permite presentarse como la administración que finalmente puso orden.
Al final, el AICM estrena cara, pero el verdadero reto está en las siguientes fases y en la capacidad del gobierno para mantener el ritmo de inversión sin depender de recursos externos. La presidenta prometió «misión cumplida», pero en el horizonte asoman dos etapas más, y la historia reciente de la infraestructura en México no invita al optimismo. Por lo pronto, los pasajeros podrán disfrutar de baños nuevos, pasillos más amplios y un internet más rápido. El resto, como las tuberías de 1929, quedará bajo tierra, esperando que alguien decida que ya es hora de cambiarlas.
Fuentes consultadas:
- Jornada –
- Heraldodemexico – Claudia Sheinbaum entrega primera fase de remodelación del AICM – El Heraldo de México
- Eluniversal – Sheinbaum entrega primera fase de remodelación del AICM; destaca inversión total de 10 mil mdp
- Puentelibre – “Misión cumplida”: Sheinbaum inaugura remodelación del AICM



